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Domingo, 05 de Septiembre de 2010
A 30 años de la dictadura de García Meza en Bolivia, no mas impunidad!
Fecha de publicación: 14/07/2010
Fuente: Internet
 En varias ciudades del país se desarrollaran actos recordando las nefastas dictaduras . NI OLVIDO, NI PERDON !!  GLORIA A MARCELO Y DEMAS DESAPARECIDOS !!
En varias ciudades del país se desarrollaran actos recordando las nefastas dictaduras . NI OLVIDO, NI PERDON !! GLORIA A MARCELO Y DEMAS DESAPARECIDOS !!
Memoria a 30 años de lucha por la dignidad!



A 30 años de la dictadura de García Meza, no mas impunidad!



El 17 de julio de 2010 se cumplen tres décadas en Bolivia de la última dictadura militar instaurada por el cruento golpe de Estado de Luis García Meza y las heridas en el pueblo boliviano no terminan de cicatrizar.



Muchos dicen que el llamado “proceso de cambio” en el tema de la justicia, tiene aun deudas pendientes y apuntan a la restitución de los Desaparecidos, su esclarecimiento e identificació n de los autores.



Se habla también de la apertura de los archivos militares y la conformación de una Comisión de la verdad para que se esclarezcan muchos hechos y lo que se ha encubierto por el famoso pacto del silencio.



Y así, otras como el desagravio y la reparación que debe hacer el Estado a las victimas del terrorismo estatal, por violación a sus derechos al infringirles torturas, tratos crueles inhumanos y degradantes.



Antecedentes del golpe



En noviembre de 1979, pocos días después de que Lidia Gueiler tomara el cargo de Presidenta interina, Luis García Meza lideró un mini-golpe, exigiendo la destitución del Comandante del Ejército, General Rocha. Lo de Alberto Natush Busch en esa fatídica semana de la Masacre de Todos Santos, ya fue un aviso.



El débil gobierno provisional de Gueiler tuvo que acceder al cambio. El 22 de marzo de 1980 el sacerdote jesuita Luis Espinal Camps, crítico de cine y director del semanario Aquí, fundador de la APDHB, fue secuestrado, torturado y asesinado.



Se hablaba también que, la unidad del ejército argentino Batallón de Inteligencia 601 participó en el golpe de estado.



El asalto a la COB



Hacia las 11:00 horas del 17 de julio, información desde Santa Cruz daba cuenta que el Segundo Cuerpo del Ejército, en coordinación con la Fuerza Aérea tomó control de esa ciudad, posteriormente, similar situación se vivió en los departamentos de Oruro, Tarija, Potosí y otros.



Para el mediodía, sólo La Paz estaba sin control militar. El gabinete de Lidia Gueiler se encontraba reunido en el Palacio de Gobierno y recibía el pedido de varios sectores políticos, que tome control del país, hecho que nunca aconteció.



Casi a la misma hora, la sede de la Central Obrera Boliviana (COB) es intervenida por paramilitares, quienes en el asalto, sin piedad victimaron al líder del Partido Socialista Uno, Marcelo Quiroga Santa Cruz al dirigente minero Gualberto Vega y Carlos Flores Bedregal.



Mientras que otros fueron detenidos, como el secretario ejecutivo de la COB, Juan Lechín Oquendo y los sindicalistas, Simón Reyes, Max Toro, Víctor Lima, Noel Vásquez, Liber Forti y otros.



Los “golpistas” irrumpieron en esa oportunidad una reunión que se llevaba a cabo en las instalaciones de la COB, porque estaba reunido el Comité Nacional de Defensa de la Democracia (CONADE).



El máximo dirigente de la COB, Juan Lechín días antes ordenó que se convoque un ampliado nacional de todas las organizaciones sindicales afiliadas a la Central Obrera Boliviana.



Al ampliado se sumaron, a nombre del Comité Nacional de Defensa de la Democracia (CONADE), Marcelo Quiroga Santa Cruz, Wálter Guevara Arce y otros miembros de diferentes partidos políticos.



Más tarde, una fuerza militar tomó el Palacio de Gobierno y para la tarde, todas las actividades en el país fueron suspendidas. Un día después, la junta militar que encabezó el golpe, integrada por Luis García Meza, Waldo Bernal Pereira y Ramiro Terrazas Rodríguez, dispuso la cesación de toda actividad pública y privada, en razón de que pequeños grupos de las Fuerzas Armadas intentaban resistir.



García Meza planteó un gobierno de reconstrucció n nacional basado en una tradición doctrinaria del socialismo militar, nacionalista, antioligárquico y de revolución nacional.



Una acción política que debía tener bases en el pensamiento práctico del nacionalismo, antidemocrático, antiimperialista y popular.


Pensó en una sociedad democrática y pluralista, contradiciendo a sus fundamentos políticos y, trató de establecer, sólo en discurso, una participación popular del poder, la justicia social y distributiva en el marco de un denominado “humanismo boliviano”.



En su plan de trabajo planteó luchar contra la corrupción, la burocracia, consideradas por los golpistas como “lacras de la sociedad”, pero, no cumplieron nada de lo pactado, por el contrario aumentaron los fraudes y para ello sólo basta mencionar dos ejemplos, incremento del narcotráfico a través de las acciones de su Ministro del Interior, Luis Arce Gómez y del negociado de las piedras semi-preciosas de La Gaiba.



La muerte de Marcelo Quiroga Santa Cruz



Marcelo Quiroga Santa Cruz, en vísperas de ser ametrallado, vestía con un saco negro con rayas rojas delgadas, una polera de color celeste con vivos blancos en el cuello. (...)

“Cuando yo ingresaba a la sede de la COB para informar al ampliado, en ese momento sentí ambulancias y disparos en las ventanas de la COB, de allí bajó un montón de paramilitares y civiles, eran 17...



“Yo estaba casi en la puerta de la COB y me tiré al suelo, de allí vi que primero lo sacaron a Marcelo Quiroga, él no estaba muerto, estaba agonizando. Dos paramilitares lo llevaban de los hombros, lo sacaron a rastras y con una nitidez clara oí que tronaba el piso de madera que tenía la COB, al arrastrar su cuerpo, lo arrastraban y sonaba la punta de sus zapatos con el suelo.



Vi que metieron a Marcelo a una ambulancia y se fueron. Luego sacaron a Carlos Flores Bedregal, tenía la cabeza destrozada y ensangrentada, ellos lo tiraron a la ambulancia, como un animal. El resto de los compañeros, a la cabeza de Juan Lechín Oquendo, salieron con las manos en la cabeza, a todos los subieron a las ambulancias, sin rumbo...”. (Testimonio de Carlos Castedo).



Los autores del golpe



Luis García Meza dio el golpe más sangriento de la historia, coadyuvado por su Ministro del Interior, Luis Arce Gómez; a quien se le atribuyen las torturas y desapariciones, ejercidas por grupos y paramilitares sanguinarios, como el alemán Klaus “Altman” Barbie, ‘El carnicero de Lyon’. Ante ellos sucumbieron líderes políticos, sociales y sindicales del momento.



Al dictador le apoyaron también en su gobierno de facto, Waldo Bernal Pereira y Ramiro Terrazas Rodríguez, ex miembros de la Junta de Comandantes de Bolivia; Mario Moreno Avilés, asesor Jurídico del Comando de la Fuerza Naval Boliviana; Líders Castedo López, gerente de la Sociedad Rumy Ltda., y Carlos Castle Campodoni, representante y comercializador de Rumy Ltda.

Los años de la Dictadura de García MezaEl gobierno de García Meza, falto de toda clase de apoyo político o social, hizo uso del terrorismo desde el Ministerio del Interior a la cabeza de Luis Arce Gómez, hoy en la cárcel de Chonchocoro. Hubo alrededor de 500 asesinatos, desapariciones forzadas y 4.000 detenidos.



Posteriormente se produjo el asesinato de ocho líderes la dirigencia clandestina del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) en la Masacre de la Calle Harrington (La Paz) el 15 de enero de 1981.

Entre los actos de corrupción que se atribuyen a García Meza, se cuenta la venta de los diarios de Ernesto Guevara (Che), robados de las bóvedas del Banco Central, el robo de los vidrios Rayban de la Piscina Olímpica de La Paz y la concesión de un contrato de explotación de piedras semi-preciosas en La Gaiba a una empresa brasileña por parte de los comandantes militares.

Además se ha vinculado el crecimiento del narcotráfico en Bolivia a un apoyo gubernamental no oficial a la práctica de la actividad en el Chapare.



“La Gaiba”, el negociado de Luis García Meza contra el Estado el descubrimiento del contrato ilegal, en una especie de sociedad temporal, para explotar las piedras preciosas de La Gaiba y que fue uno de los delitos por los que el ex dictador Luis García Meza recibió 30 años sin derecho a indulto.



El 8 de octubre de 1980, junto a Waldo Bernal y Ramiro Terrazas, miembros de la Junta de Comandantes que gobernaba el país en forma de facto, suscribieron un ilegal, ilegítimo y privado contrato con la empresa brasileña Rumy Ltda., representada por el gerente general, Líders Castedo López.



El 10 de diciembre de 1975, por disposiciones contenidas en los decretos supremos 13163 y 13165, La Gaiba ya era considerada “reserva fiscal”. García Meza dispuso del bien como privado.



La justicia acusó que se trató de una sociedad ficticia en perjuicio del Estado, en beneficio de los militares y la empresa. Dentro del juicio de responsabilidades se determinó la culpabilidad de los involucrados por delitos en negociaciones incompatibles con el ejercicio de las funciones públicas, contratos lesivos al Estado, resoluciones contrarias a las leyes, destrucción de la riqueza nacional, formación de sociedades ficticias, hurto y robo por tráfico clandestino de minerales en zona de reserva fiscal.



A 30 años de ese día, la historia cobró factura a los “dictadores”, quienes pensaron quedarse en el poder por muchos años, sin embargo, esa dictadura duró un poco más de un año, hasta que el 4 de agosto de 1981, por presión militar García Meza renunció, aunque nunca reconoció que fue derrocado por otra junta militar.



Sus autores



Los responsables del gobierno de facto tienen como cabeza a Luis García Meza Tejada, a Waldo Bernal Pereira y a Ramiro Terrazas Rodríguez, ex miembros de la Junta de Comandantes de Bolivia; también están Mario Moreno Avilés, asesor Jurídico del Comando de la Fuerza Naval Boliviana; Líders Castedo López, gerente de la Sociedad Rumy Ltda., y Carlos Castle Campodoni, representante y comercializador de Rumy Ltda.
Su gobierno fue corrupto y autoritario, además de estar internacionalmente aislado. Un indicio de que su gobierno estuvo financiado por el narcotráfico es que su Ministro del Interior, Luis Arce Gómez, fue extraditado a los Estados Unidos durante el gobierno de Jaime Paz Zamora por estar involucrado en narcotráfico.



En el golpe de estado, participaron paramilitares reclutados por Klaus Barbie (que utilizaba el apellido Altman) y el miembro de la operación Gladio, Stefano Delle Chiaie. Paramilitares como Joachim Fiebelkorn y Ernesto Milà tuvieron implicación en el golpe.

Pensamos en, por ejemplo, Guillermo Bedregal, Carlos Valverde Barberí, Rolón Anaya, canciller que fue de esa atroz dictadura, los hermanos Edil y Willy Sandoval Morón, que prestaron las ambulancias de la CNSS para el desplazamiento de los paramilitares que se llevaron a Quiroga Santa Cruz: recordamos a Ariel Coca, Alfredo “Cutuchi” Gutiérrez, el cívico camba más destacado de ese tiempo, o Roberto Nielsen Reyes, el mentor de los paramilitares.



Claro que caen sobre ellos los “Novios de la Muerte”, como Marco Marino Diodato, sobrino-yerno de Bánzer, y los demás mercenarios italianos al triste modo de los separatistas croatas que ya los identificaron y que andaban armando otro golpe con Eduardo Rosza Flores y sus compinches de la logia cruceña de Branko Marincovic.

La CaídaLa represión y la corrupción no pudieron evitar las luchas internas entre diferentes facciones militares. Estas luchas llevaron a que el 4 de agosto de 1981, García Meza renunciara para acceder al poder el General Celso Torrelio Villa.



En julio de 1982 el sector militar que respondía a García Meza volvió a intentar un golpe de estado fallido, que provocó la caída de Torrelio Villa y su reemplazo por el General Guido Vildozo Calderón, con el mandato de comenzar a organizar la transición hacia un régimen democrático.



Los tiempos se aceleraron cuando el 17 de septiembre de 1982, una huelga general convocada por la COB puso al país al borde de la guerra civil. La dictadura militar colapsó y el poder le fue entregado a un Congreso Nacional conformado según la composición de 1980, que decidió considerar válidas las elecciones de 1980 y designar en consecuencia a Hernán Siles Zuazo como presidente.

Juicio de responsabilidadesGarcía Meza y sus colaboradores fueron juzgados en la Corte Suprema de Justicia de la Nación boliviana por los delitos cometidos durante su dictadura y finalmente sentenciados el 21 de abril de 1993.



El ex alcalde de La Paz, Juan del Granado, fue una figura clave en el proceso de enjuiciamiento a Luis García Meza. García Meza estuvo presente en Sucre para declarar en el juicio, pero huyó cuando se hizo pública la denuncia del robo de los diarios del Che en 1989.



Permaneció fugitivo de la justicia boliviana hasta su captura en Brasil en 1994 donde vivía con una identidad falsa. Fue extraditado a Bolivia en 1995 y encarcelado el 15 de marzo de ese mismo año. Actualmente cumple su condena en el penal de máxima seguridad de Chonchocoro muy cerca de La Paz, Bolivia.



Sucesivos gobiernos civiles trataron de obtener su extradición, la que se concedió finalmente Brasil a comienzos de 1995. Había sido condenado en rebeldía por diversos delitos cometidos durante su dictadura, entre ellos el de narcotráfico.



Se cumplen 30 años de ese cruel episodio y la victoria del pueblo aun es incompleta, si bien se logro meter a la cárcel al principal dictador, también no pueden quedar impunes otros hechos de la dictadura Banzerista, de la masacre de Octubre y sobre todo, de los restos de Marcelo Quiroga Santa Cruz. ¡Aguardamos la justicia!



*Luis Camilo Romero, es comunicador e investigador boliviano para América Latina y el Caribe.



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A 30 años del último golpe militar de García Meza: ¡Basta de Impunidad!



NOTA DE PRENSA


Este 17 de julio se cumplen en Bolivia 30 años de la última dictadura militar, no obstante, las profundas heridas que abrió en la sociedad boliviana no terminan de cicatrizar. Los familiares de las víctimas demandan justicia y memoria, mientras esperan que la orden para la desclasificación de los archivos secretos de la dictadura, se cumpla y les permita obtener información sobre el paradero de los restos de las personas que aún están desaparecidos.

El hecho de que los principales protagonistas de este cruento golpe de Estado (Luis García Meza y Luis Arce Gómez) guarden hoy detención por los delitos cometidos durante este régimen, no soluciona las cosas. El tema es bastante más complejo, en la medida en que algunos casos de violaciones a los derechos humanos continúan irresueltos y perturban la paz interna de la sociedad boliviana y particularmente de los familiares de las víctimas.

Para mantener viva la memoria de las actuales y futuras generaciones sobre la historia y las consecuencias de las dictaduras militares, a partir de este lunes 12 y hasta el próximo miércoles 4 de agosto, se realizarán varias actividades para recordar el golpe militar más sangriento de la reciente historia boliviana y develar el manto de impunidad que cubrió los crímenes cometidos por la dictadura.

Las actividades programadas incluyen una jornada por la justicia, un homenaje a los caídos durante el último golpe militar, diversos foros sobre impunidad y justicia, la marcha "Por la Justicia y la restitución de los desaparecidos”, una representación de la toma de la sede de la COB , la presentación de una biografía de Marcelo Quiroga Santa Cruz, entre otras actividades programadas por diversas instituciones, que agrupan a las víctimas, los familiares de las víctimas del golpe, activistas, organizaciones defensoras de los derechos humanos y la sociedad civil.

El lunes 12, a horas 10:30 en Palacio Chico, la instituciones, agrupaciones y personas particulares vinculadas con esta movilización en contra la impunidad darán una conferencia de prensa en la que se presentará los detalles de las actividades programadas para recordar esta fatídica fecha, que cegó la vida de decenas de bolivianos y bolivianas, entre los que se encuentran los defensores de la democracia, como Marcelo Quiroga Santa Cruz, Gualberto Vega, Carlos Flores , entre otros héroes anónimos, que dieron sus vidas para que las futuras generaciones puedan vivir en democracia.

Las víctimas de la dictadura militar

Durante los largos años de dictadura militar (1970-1982), se cometieron 4.877 violaciones a los derechos humanos: De ellas, el Observatorio de Derechos Humanos, tiene registrados 328 desaparecidos, 2.597 torturados, 196 asesinatos, 1.303 exiliados, y 185 desterrados.

Solamente en la dictadura de Hugo Bánzer (1971-1978), se cometieron 2.126 violaciones de los derechos humanos (1.885 hombres y 241 mujeres): 39 asesinatos, 1.538 detenciones indebidas, torturas y tratos inhumanos, 76 presos políticos, 349 exiliados, 31 refugiados y 77 personas desaparecidas, 33 de ellas en territorio boliviano, 35 en la República Argentina , y 8 en Chile, además de cientos de heridos.

En el gobierno dictatorial del Cnl. Alberto Natusch Busch (1979), se registraron 382 casos: 75 asesinatos, 37 detenidos, 4 torturados, 125 heridos, 1 arresto domiciliario, y 140 desapariciones.

Mientras en la última dictadura militar, del Gral. Luis García Meza (1989-1981), se violaron los derechos humanos de 2.258 personas (1.873 varones y 385 mujeres); 41 asesinados, 4 asesinados y desaparecidos, 1 torturado, 123 desaparecidos, 1.052 detenidos, 958 detenidos y exiliados, 5 detenidos y torturados, 9 heridos, 9 torturados y heridos, 51 retirados, 1 secuestrado, 4 secuestrados y torturados.


La Paz, 9 de julio de 2010.

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